Un relato cortito producto de un reto, donde teníamos un objeto y un género que debían estar presentes y un máximo de palabras a usar.

Música celestial.

La armónica estaba a sus pies. A pesar de ver tanto polvo alrededor, brillaba como si estuviera nueva. Enseguida la llevo a sus labios para tocar la melodía de su infancia. Mientras la música salía con fluidez, ella comenzó a sentirse cansada. Su joven rostro empezó a secarse, y en las manos se le formaban arrugas. Comenzó a toser sin que la música se detuviera. Su espalda se inclino y sus músculos fueron perdiendo masa. Se escuchó como un par de dientes cayeron al suelo. La mano izquierda, ya flácida y con la piel llegando al hueso, se le cayó. La música danzaba por el aire. Un globo ocular salto de su orificio quedando colgado, mientras lágrimas recorrían la agrietada piel llena de terror. No hubo grito de auxilio, solo el viento, que cuando pasó, voló la estatua de polvo, dejando la reluciente armónica descansando sobre el piso.

Cristian Angel Ortus